Sin perder un solo momento nos acercamos a realizar la inscripción para poder acceder al recinto y vivir “in situ” aquellas pocas horas que restaban para la conclusión del encuentro. Personalmente después de haber asistido a un par de concentraciones internacionales, aquella Nacional Francesa no tenía nada que envidiar a ninguna de ellas ni en el aspecto organizativo ni en el de asistentes cuyo número de coches superaba ampliamente el millar.
En Salbris se daban cita muestras de las transformaciones de 2cv mas comerciales como los Burton y Hoffman y las mas casera, el “2cv cigarro” o “la dyane trailers”, por ejemplo. Los derivados mas conocidos, Méhari, ami8, Dyane..... y los no tan frecuentes Tangara y Bijou. Furgonetas, Hy y algún que otro nostálgico Citroen. Vehículos completamente restaurados y flamantes convivían con los mas destartalados y oxidados. El respetuoso y absoluto purismo de algunos se daba la mano con la irreverencia del que piensa que todo vale en pos de una mejora.
El cascarrabias anciano que añora y aun conserva su 2cv del 57, la familia tradicional en su “vulgaris”(-82), la juventud contestataria e inconformista y su auto-2cv-hotel., el bohemio con su decorado auto, el manitas y sus inventos, el hortera orgulloso de su 2k-tunning , el maniático de la varilla del aceite, las amigas que piensan en todo menos en él, el cursi con corbata, el patriótico de la bandera, el entendido con motor potenciado, el profano ávido de conocimientos, el pasota, el tradicional, el negociante, el cachondo... Personajes de lo mas variopinto reunidos bajo un mismo ideal, una misma filosofía de vida, un automóvil, el 2cv.
Recorrimos el mercadillo y visitamos el taller de reparación donde se efectuaban cambios de chasis. A continuación un agradable paseo por la zona de acampada nos dejó boquiabiertos aun mas si cabe de ver de tanta variedad y diversidad. La imagen de Slimpy había experimentado una considerable mejoría pero no alcanzaba el aspecto total de felicidad. Lo que en aquellas horas de la mañana de ese domingo habíamos visto y sentido, pensábamos debería haber sido suficiente para transformar definitivamente a Slimpy en un perro feliz pero no era así, aun la faz del can presentaba un desánimo mas que evidente.
Por megafonía anunciaban la clausura del encuentro y se instaba a la gente a acudir a la carpa principal para participar en “El Fin De Fiesta”. Con el desaliento propio de no haber logrado salvar el espíritu del 2cv y con la frase del señor Trufaut martilleándonos en nuestra cabeza, decidimos asistir al acto. Una cancioncilla compuesta y cantada por los miembros de la organización que había servido cómo de especie de himno era ahora diríamos “vociferada” (sería demasiado decir “cantada”) por todos los que allí se encontraban presentes. Una vez terminada entre vítores y aplausos aquella pegadiza y “ratonera” melodía, alguien tomo la palabra. Junto a él la figura altiva y elegante de alguien que me resultaba conocido. No estaba seguro pero en efecto, era el duque de Roxbourgh benefactor del 2cv ingles y persona que proporcionó y desinteresadamente cedió los terrenos para la concentración internacional pasada de Kelso, Escocia. Eva Raquerr cayó desfallecida en brazos de Paco padre con tan solo verlo
Un enorme revuelo se produjo con el desfallecimiento de nuestra amiga. La música de fondo dejó de sonar y todas las miradas de los asistentes se dirigieron hacia nosotros. Lo que nos parecía se produciría inminentemente en aquel improvisado escenario o sea la presentación del benefactor inglés, quedó por unos momentos pospuesto. No tardó en llegar la ayuda sanitarias pero mucho antes que ella quien lo hizo fué el duque de Roxbourgh. Abriéndose paso entre la multitud y pidiendo educadamente por favor como solo un perfecto caballero ingles lo sabe hacer (I’m sorry, sorry, please ) se presentó delante de Paco padre que como os digo, agachado, sujetaba desmallada a Eva Raquerr. No sé pero el ver tanta elegancia, aquel porte noblesco y aquellas educadas maneras me recordó alguna de las películas de Cary Grant. El perfecto caballero.
Ella como presintiendo su presencia se incorporó ligeramente. Al verse tan de cerca, sus ojos se emocionaron, sus manos se unieron, sus fuerzas se restablecieron ( las de ella pues a él se le veía muy buen mozo), sus cuerpos se abrazaron y sus labios se fundieron en un interminable beso.
Todos entonces rompimos en un atronador aplauso al que solidariamente me uní y que terminó a la vez en una rotunda carcajada. El ver la cómica acción protagonizada por Paco padre que hallándose en cuclillas sujetando a Eva y que una vez liberado de la carga caía de culo rajándosele el ceñido tejano por innombrable sitio, provocó la hilaridad de todos.
El amor que aún siendo entonces niños había surgido entre los dos, en la real boda de Lady Di a la que asistían como invitados con sus respectivos padres y que por estúpidos perjuicios clasistas lo convirtieron en imposible, ahora el destino ese que ya en otra ocasión os hablé de él, había querido que gracias al 2cv fuese no tan solo posible sino para siempre.
Eva jamás había olvidado a aquel duquecito, a su Rox, como abreviadamente le llamaba, y a él me lo imaginaba desde entonces, toda su vida triste, aguardando sentado al calor de la chimenea en el lujoso salón del palacio de Kelso, acariciando a un fiel perro y en compañía de su mayordomo James, a que llegase.
Por eso no nos pareció extraño que ambos desaparecieran sin despedirse, eran demasiados años para alcanzar la felicidad. Sé que se siente y se piensa en esos momentos y creedme que no es precisamente como llegar a fin de mes.
De nuevo nos encontrábamos solos, nosotros tres y Bernadette. Pero ahora teníamos la frustración de no haber logrado salvar el espíritu del 2cv, la cara de Slimpy permanecía triste, sin saber las consecuencias que ello conllevaría. Le habíamos fallado al señor Truffaut No entendíamos realmente en donde nos habíamos equivocado. Qué es lo que habíamos hecho mal.
Creo que la demostración que en aquellos días y sobre todo las vivencias de esas horas en el encuentro de Salbris eran mas que suficientes para hacer ver que no es todo desprecio y desconsideración hacia el bicilindrico sino que si bien es cierto algunos desalmados lo sienten así otros muchos aun disfrutan con él, valoran lo que significó en su día y lo recuerdan con cariño.
Su dilatada existencia tocó a su fin allá por 1990 como la de todos nosotros llegará algún día, es ley de vida
No obstante aun es capaz de unir a las personas y ayudar a los mas necesitados en expediciones humanitarias al tercer mundo. Ser el oficio de algunos y el hobby de muchos aficionados repartidos por todo el planeta. Alrededor de él , se agrupan gente de toda condición, clase, forma de ser, gustos, raza, sexo, edad, ideales políticos......... tan diferentes como el propio Citroen lo es del resto de los automóviles. La tolerancia es su bandera y su himno, la libertad.
Paco estaba superafectado, en un rincón lloraba amargamente por el 2cv. ¿Sólo por eso?
La noche de ese domingo la pasamos acampados en la zona habilitada a tal efecto por la organización de la Nacional Francesa que pesé a la clausura del evento aún permitía la estancia hasta la mañana siguiente. Y digo la pasamos pues ninguno de nosotros consiguió conciliar el sueño. Un cúmulo de imágenes y vivencias del viaje pasaban por nuestra mente y se confabulaban para provocar en nosotros horrendas y angustiosas pesadillas de las que despertábamos una y otra vez sobresaltados.
Todavía de madrugada, Paco padre había decidido abandonar la tienda. A la luz de la luna y bolígrafo en mano se rompía la cabeza intentando descifrar los símbolos que dejó escritos, en aquel manoseado papel, el señor Truffaut antes de morir. Yo lo observaba dentro de la mía por una rendija entre mal sueño y mal sueño cuando de repente apareció Paco hecho una furia.
¡¡¡Vámonos cuanto antes de aquí¡¡¡, estoy harto de este maldito viaje dijo, dirigiéndose a su padre. Con él, tan solo he conseguido labrar un futuro de infelicidad y fracaso, añadió. Encima, seguro que Juan “luego va y lo casca”, lo pone en el portal 2cv org. y la gente nos tomarán por locos, seremos el hazmerreír de las concentraciones a las que asistamos. Que sepas que aunque quizás tú no, pero yo tengo una reputación que guardar, concluyó diciendo pegándole un puntapié a la rueda trasera de Bernadette.
Extrañamente, con el golpe, el neumático comenzó a desinflarse quedando el coche caído hacia ese lado y parte de la llanta más tapada por la aleta trasera. La silueta que dibujaba esta, entre el filo inferior del guardabarros y el suelo, se asemejaba enormemente al primer símbolo del enigma del señor Truffaut. Bastaba con girarla un poco y ponerle fantasía para imaginárselo.
Eureka!! Si es lo que estoy pensando quizás se trate de una dirección o algo así, dijo emocionado Paco padre. La única dirección que sé que hemos de tomar es la de regresar a España de una vez, le replicó su hijo, y antes la de un taller que nos arreglen esto o ¿ te lo vas arreglar tu solito, Bernadette? Continuó hablando sarcásticamente mi buen amigo tras golpear el maletero.
Del manotazo, el letretrillo de “CITROEN” salió volando para aterrizar a los pies de Paco padre. Sí, sí, eso es, todo empieza a encajar. ¿Cómo no había caído antes?, murmuró.
Estaba completamente desvelado escuchando a los dos y creo que tampoco mis buenos amigos estaban dispuesto a acostarse un rato hasta que amaneciera, así es que decidí levantarme. Aquella mañana Paco no era el mismo que conocía, su carácter agradable y gentil se había transformado en el de una persona amargada y sin ilusión por vivir. No había mas que fijarse un poco para darse cuenta, me preocupaba sobremanera el verlo así, al contrario que a su padre que parecía satisfacerle encontrarlo tan alicaído.
Juan, creo que tengo la solución, habló dirigiéndose a mi Paco padre. Mientras, su hijo se desentendía del tema restándole importancia y se apartaba taciturno unos cuantos de metros de nosotros. Tenemos que regresar a Paris, allí se encuentra la solución del enigma y a su vez la del 2cv. Te explicaré por el camino, ahora ayúdame a convencer a Paco. Hemos de hacerlo por las buenas o por las malas, creo que entiendes lo que te digo, finalizó diciendo.
Sí, tuvimos que emplear la fuerza. Un directo de derecha bastó para convencer “por las malas” al bueno de Paco y le ayudó a coger el sueño en el asiento trasero de Bernadette. Aún ahora tengo remordimientos y dolor en los nudillos, pero creo que mereció la pena.
El riesgo a ser descubiertos y detenidos por la gendarmería francesa era alto. Íbamos directos hacia la “ boca del lobo”, cualquier control policial sería definitivo para acabar con nuestras esperanzas. Me reconfortaba el pensar que de no estar Paco padre muy seguro en lo que había deducido de aquellos extraños signos, no habría actuado de esa manera, permitiendo dejar a su hijo noqueado primero y poniendo después en riesgo nuestra propia libertad.
Confiaba en él plenamente o al menos quería hacerlo. Notaba una cierta energía positiva dentro de Bernadette. Además tan solo poco después de acomodarme dentro de él, empecé a creer oir voces. Parecian proceder de ultratumba, en iguales intervalos de tiempo repetían: “”” Tira pa Paris, Juan. Vais en el buen caminoooooo. Tira pa Parisssss”””. A la vez que entre frase y frase un chasquido invisible de dedos y una rápida e incomprensible coletilla parecía querer hacer despertar al bueno de Paco, de igual manera que un hipnotizador hace para sacar del trance a sus pacientes.
Lo último que pude escuchar antes de arrancar y que el ruido del motor y el tintineo del escape empezara a sonar fue: “”” No estamos locos sabemos lo que queremos””” de Ketama, lo cual me tranquilizó muchísimo.
Paco padre, ya al volante del 2cv comenzó a explicarme. En mis años mozos, fui un gran aficionado a pasatiempos y jeroglíficos de periódico y revistas de ese tipo. Nunca pensé que algún día los conocimientos y destreza que adquirí resolviéndolos me serían útiles en la vida real. Empezó diciéndome.... Al grano Paco padre, no estamos pa batallitas, dije yo con una impertinencia suma. Y siguió hablando....
Pues bien, lo primero que deduje ,tras ver la posición como quedaba la llanta de Bernadette tras la patada de Paco, fue que el primer símbolo significaba “RUE” que en francés quiere decir calle pues era una rueda por la mitad (rue-da). La barra inclinada que le seguía confirmaba mis sospechas.
El siguiente símbolo es conocido por todos, representa la marca de nuestro querido automóvil. El anagrama que un día André Citroen inspirado en unos engranajes, eligió. De manera a mi parecer afortunada, la ciudad de París tuvo a bien otorgarle a tan insigne ciudadano el nombre a unas de sus calles. Yo mismo, casualmente y durante la persecución tuve constancia de su existencia.
El último símbolo ya con estos supuestos es fácilmente imaginable. La Torre Eifiel, monumento de la capital francesa por antonomasia y que nos indica la ciudad exacta de tal dirección.
Ignoro el significado de esa especie de “V” que también aparece en los símbolos pero creo que llegando allí, se desvelará el misterio que encierra y cual es la verdadera necesidad de ir.
Métele caña, Paco padre, ¡!!Que emoción!!!
(NO OS PERDAIS EL ÚLTIMO CAPITULO DE............BERNADETTE Y SU PERRO SLIMPY)
Circulábamos a toda velocidad por aquella carretera nacional francesa, la N-20, dirección Paris. Rachas importantes de viento y una lluvia incesante hacían difícil mantener el control de Bernadette a tan alta velocidad. De no haber sido por una fuerza mayor, jamás Paco padre hubiera conducido de aquella manera ( la que su hijo llama pseudo-deportiva). La atención que ponía en la conducción ante tales condiciones meteorológicas era máxima. Estábamos en las proximidades de Arpajon a unos 40 km de Paris, cuando a lo lejos y tras el mojado y empañado parabrisas creímos adivinar lo que inevitable y definitivamente acabaría con la posibilidad de llegar a Paris, un control de carretera de la Gendarmería francesa.
Pero Paco padre anduvo rápido y desviándose a la derecha tomó un camino rural por donde poder evitarlo. Aquel camino se encontraba en pésimas condiciones, embarrado y con grandes zonas inundadas por la generosa lluvia que caía pero se mantenía rumbo norte, el que necesitábamos para llegar a la capital francesa. No levantaba el pie del acelerador y mantenía una velocidad que me atrevería a decir que era casi similar a la que llevábamos por la N-20, mientras yo, a lo Luis Moya, le servía de copiloto, “curva cerrada, derecha rassss” en tan agresiva conducción.
El agua y el barro salpicaba con fuerza los laterales del coche, la suspensión aguantaba como podía los sucesivos baches y mientras yo imaginaba a Bernadette “esparramao” por la rotura del chasis en cualquier momento, paco, mi buen amigo, comenzó a despertarse. Tardó algunos minutos en encontrarse bien del todo lo cual se deducía de sus incongruentes palabras : “Nunca había visto llover de esta manera en la cuesta de Gérgal ( en plena Almeria), Papá, dijo aun somnoliento
Al menos una veintena de kms recorrimos por aquel camino. Atravesando dehesas, cercados, zonas de cultivo y zonas boscosas hasta que por fin desembocamos en un polígono industrial de la periferia de la ciudad. El barro ya formaba parte de Bernadette y así de esta manera ( como un cerdo sale de la charca donde se revuelca) nos incorporamos al congestionado y urbano tráfico de la capital.
Ansiábamos llegar a la dirección que creíamos haber deducido de aquellos símbolos pero el tráfico era denso y nuestro callejero no precisamente de los mejores. El G.P.S era una utopía. No obstante tras unos angustiosos minutos, mas de 45, conseguimos alcanzar nuestra meta: La calle André Citroen de Paris
Solo entrar en ella y nos dimos cuenta del significado de aquella “V”. En la acera derecha, parpadeaba encima del portal de un hotel, el Victoria. Aparcado en la zona reservada a clientes, el 2cv de las inglesitas cargado con su equipaje daba pie a pensar en su inminente partida. Creo que en ese momento pude sentir como el corazón de mi buen amigo latía mas fuerte y mas rápido que de costumbre.
No habíamos acabado aun de aparcar a una centena de metros del establecimiento hotelero cuando por el vestíbulo del hotel vimos aparecer a nuestras inolvidables amigas. Paco no aguantó mas y salió disparado abandonando el auto. Corriendo como un poseso por la acera (creo que de haber medido su velocidad hubiera batido records mundiales) gritaba su nombre una y otra vez, Claudia, Claudia, amor mío..... Ella permaneció unos instantes paralizada y estupefacta en las escaleras de acceso al Victoria como no dando crédito a lo que sus ojos le mostraban y sus oidos le trasmitían, luego soltó las maletas que sujetaba en ambas manos y al igual que él corrió a su encuentro emocionada tras despojarse de aquellos elegantes pero molestos zapatos de tacón.
Nunca olvidaré aquel beso, era como encontrarse con el amor en estado puro delante de mis narices. Pero resultaba algo descortés seguir observando aquella escena, volví el rostro y descubrí a Paco padre que lloraba como sólo un padre puede hacerlo al sentir la felicidad de un hijo. Bastó con ver como mi buen amigo me alzaba la mano y me decía desde lejos: “nos vemos Juan”, para saber que regresaríamos solos a casa su padre y yo.
La lluvia había cesado y la noche era una realidad en la ciudad. Unos operarios municipales limpiaban las calles con chorros de agua, pensé que un manguerazo a Bernadette no le vendría nada mal para quitarle todo aquel barro del camino por lo que no dudé con gestos mas que evidentes en animarles a que dirigieran sus mangueras por un momento hacia él. La imagen de Slimpy permanecía totalmente cubierta por el fango que se acumulaba por kilos en sus aletas pero al alcanzar el agua la parte donde esté se encontraba fue apareciendo su figura otra vez.
Al llegar el agua a su rostro descubrimos con alborozo que presentaba una sonrisa y un gesto divertido. Recordamos entonces las palabras del viejo Truffaut :“ solo cuando el rostro de Slimpy esté feliz tendréis la certeza de que el espíritu del 2cv descansa en paz” y también las últimas antes de morir:” Sé que la labor de salvar el espíritu del dos caballos está en buenas manos pero recordad algo, vuestra felicidad está unida a su salvación, no será posible de otra manera”. Esto explicaba todo.
Ahora Bernadette y su perro Slimpy pintado sobre sus puertas delanteras descansa en casa de mi buen amigo y aguarda turno para su total restauración. Siempre comprendí la inmediata felicidad de cuantos disfrutamos con Bernadette en aquel viaje. Eva Raquerr y su Rox, Paco con su Claudia, Paco padre con la de su hijo.... pero ¿y la mía? Creo que fue la que tardó mas en llegar pero no por ello la mas plena. Este relato y disfrutar conduciendo a Bernadette no es un premio menor. ¡¡¡Hasta siempre amigos!!!
Registrado: Nov 08, 2005 Mensajes: 3616 Ubicación: betera (valencia)
Publicado: Mar Ene 09, 2007 8:48 pmAsunto:
juanraf solo puedo decir impresionante y darte la enhorabuena por tu buenisimo relato me ha parecido genial asi que sin mas un gran aplauso y me quito el sombrero ante ti _________________
Tras haber transcurrido ya mas de 3 meses desde que le puse el " THE END" a mi bicilindrico y fantasioso relato aun observo sorprendido que siguen aumentando el número de lecturas,algo que por otra parte me alegra sobremanera.
Bernadette y su inefable perro Slimpy dibujado sobre sus puertas, esperan todavía pacientemente el milagro de su "resurrección" de manos de mi inseparable amigo Paco.
En un rincón, pero nunca olvidado, parece querer al pasar junto a él y mirandote con sus azulados faros ,reiniciar pese a su ajado estado, una nueva aventura. Sin duda ha advertido que tramamos algo a sus espaldas.
Yo, enfrente suya le hablé bajito (no quiero que me tomen por loco) e intenté convencerlo....
"""" No, esta vez no, Bernadette. A Sweden irá el germano Sauss ente de Xilocopa con su patoaviador en sus costados, el preparadisimo y potenciado Wiky de Paco y tal vez mi españolisimo "Bala de Cañón" pero tu no.
Sé que soñarás desde aqui y con tu mecanico corazon, con las caras pero inmejorablemente acondicionadas autopista francesas donde poder dar lo mejor de tí, con tu campiña siempre verde inglesa y con la fina lluvia que te hizo y te forjó como eres. Con Laura, con el señor Truffaut, con las inglesitas y con aquel maldito puerto en donde te arrojamos al mar. Con los momentos de desesperación de Paco, con mis descabelladas ideas, con la sensatez de Paco padre y con la hermosura de Eva Raquerrr. Lo sé.
Pero tu motor necesita un lifting, no estas para hacer footing por esas carreteras de Dios, recuerda que de no ser por nosotros habrian contigo hecho puenting y tu chasis está que se "desploming" osea de "pening"""
Por un momento creí ver de nuevo cambiar la expresion de la mirada de Slimpy.
Estoy seguro que ha nosotros tambien se nos escapará al recordarle alguna lágrima cuando andemos por allá,bien lejos. Queda mi promesa de que al regresar nos liaremos con él y quizás si a vosotros no os importa volvamos a escribir una nueva aventura.
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